Cómo cambiar un grifo de cocina
Cómo cambiar un grifo de cocina paso a paso y dejarlo instalado sin fugas
Si tu grifo gotea, pierde presión, está oxidado o simplemente quieres modernizar la cocina, aprender cómo cambiar un grifo de cocina te ahorra tiempo y, en muchos casos, una visita urgente de fontanería. La buena noticia es que es una tarea asumible con herramientas básicas, siempre que sigas un orden y hagas un par de comprobaciones clave para evitar fugas. Lo más importante no es “apretar fuerte”, sino montar bien las juntas, centrar el grifo y dejar las conexiones limpias y seguras.
En esta guía vas a ver qué necesitas antes de empezar, cómo desmontar el grifo viejo sin pelearte con tuercas agarrotadas, cómo instalar el nuevo correctamente (incluyendo sellado y latiguillos) y cómo comprobar que todo queda perfecto. También te cuento los errores más comunes que provocan goteos y cómo solucionarlos en minutos.
Antes de cambiar el grifo: qué comprobar y qué herramientas necesitas
Antes de ponerte manos a la obra, conviene revisar dos cosas: el tipo de grifo que vas a montar y el estado de las llaves de paso/latiguillos. Muchas complicaciones vienen de ahí.
Checklist rápido antes de comprar o instalar
- Tipo de instalación: grifo de fregadero (encimera o fregadero), pared (menos común en cocinas modernas) o grifo extraíble.
- Número de orificios: la mayoría usa 1, pero algunos fregaderos viejos llevan 2 o 3 (para jabón, osmosis, etc.).
- Espacio bajo el fregadero: comprueba si hay margen para la tuerca de fijación y para trabajar cómodo.
- Estado de llaves de escuadra: si están duras o gotean, es buen momento para cambiarlas.
- Latiguillos: si son antiguos, conviene sustituirlos junto con el grifo para evitar fugas futuras.
Herramientas y materiales recomendados
- Llave inglesa o llave fija (según tuercas).
- Llave de lavabo (muy útil para tuercas en zonas estrechas).
- Alicates (solo si hace falta y con cuidado).
- Cubo y trapos (siempre cae algo de agua).
- Linterna o frontal (bajo fregadero se ve poco).
- Cinta de teflón (solo si hay roscas que lo requieran, no siempre).
- Sellador/silicona neutra (si el fabricante lo recomienda o hay holgura en la base).
Consejo práctico: haz una foto del montaje actual (latiguillos, llaves, orden) antes de desmontar. Te sirve de referencia si hay dudas.
Cómo desmontar el grifo de cocina antiguo sin romper nada
La parte más “pesada” suele ser quitar el grifo viejo, sobre todo si tiene cal, óxido o la tuerca está agarrotada. Hazlo con paciencia y sin forzar, para no dañar las llaves o las roscas.

1) Cierra el agua y descarga presión
- Cierra las llaves de escuadra de agua fría y caliente bajo el fregadero (gíralas a tope).
- Abre el grifo para descargar presión y vaciar el circuito.
- Coloca un cubo debajo por si queda agua en los latiguillos.
Si no tienes llaves de escuadra o no cierran bien, tendrás que cerrar la llave general de la vivienda. Es mejor hacerlo así que jugar con un “cierre a medias”.
2) Desconecta los latiguillos del grifo
Afloja las tuercas de los latiguillos en las llaves de escuadra. Normalmente son conexiones con junta, así que no hace falta poner teflón. Retira los latiguillos con cuidado y deja que drenen en el cubo.
Si están muy duros:
- Sujeta la llave de escuadra para que no gire toda la instalación.
- Da pequeños movimientos, sin tirones.
- Si hay mucho óxido, un poco de lubricante aflojatodo puede ayudar (aplicado con moderación y sin empapar).
3) Afloja la tuerca de fijación y retira el grifo
Debajo del fregadero verás la pieza que fija el grifo: puede ser una tuerca grande, una pletina o un sistema de sujeción rápido. Con una llave de lavabo o una llave inglesa, afloja hasta liberar el grifo.
Una vez suelto:
- Retira el grifo desde arriba.
- Limpia bien la zona del orificio (cal, suciedad, silicona vieja) para que el nuevo asiente correctamente.
Cómo cambiar un grifo de cocina: instalación del nuevo paso a paso
Aquí es donde se gana (o se pierde) el resultado final. Un grifo bien montado queda centrado, firme y sin fugas. Sigue este orden y tendrás una instalación limpia.
1) Coloca juntas y base del grifo
La mayoría de grifos trae una junta de goma o una base. Esa junta evita que el agua se cuele por debajo y protege la encimera o el fregadero. Colócala tal como indica el fabricante.
¿Silicona sí o no? Depende:
- Si la junta ajusta bien: normalmente no hace falta silicona.
- Si hay holgura o encimera irregular: una fina capa de silicona neutra puede mejorar el sellado (sin excederte).
2) Introduce el grifo y céntralo
Pasa los latiguillos por el orificio y coloca el grifo en su posición. Antes de fijarlo, asegúrate de que queda:
- Recto y centrado respecto al fregadero.
- Con la maneta en el lado correcto (si es reversible).
- Con recorrido libre (que no choque con pared o ventana).
3) Fija el grifo desde abajo
Coloca la pletina y la tuerca de fijación (o el sistema de anclaje que traiga). Aprieta firme, pero sin pasarte. El error típico es apretar demasiado y deformar la junta o dañar la base.
Truco: mientras aprietas desde abajo, sujeta el grifo desde arriba para que no gire y quede perfectamente alineado.
4) Conecta los latiguillos a las llaves de escuadra
Conecta cada latiguillo a su llave correspondiente:
- Agua fría: suele ir a la derecha en muchas instalaciones, pero no es universal. Comprueba tu montaje anterior.
- Agua caliente: la otra llave, si la tienes.
Aprieta a mano y luego da un pequeño ajuste con llave. En conexiones con junta, no hace falta teflón. Si el grifo trae latiguillos integrados, solo conecta a las llaves. Si van separados, asegúrate de usar los adecuados y no forzar roscas.
5) Abre el agua y comprueba fugas (sin prisas)
Este paso es clave cuando aprendes cómo cambiar un grifo de cocina. Abre el agua poco a poco:
- Abre primero la llave de escuadra de agua fría lentamente.
- Revisa con la mano (o papel) si hay humedad en la conexión.
- Abre la de agua caliente y repite.
- Abre el grifo y deja correr agua 30-60 segundos.
- Si el grifo es nuevo, retira aire al principio: es normal que salga agua “blanquecina” por burbujas.
Revisa tres puntos: conexiones en llaves de escuadra, conexiones en el grifo (si aplica) y base superior. Si ves una gota, no la ignores: normalmente se corrige con un pequeño reapriete o recolocando la junta.
Problemas típicos al cambiar un grifo y cómo solucionarlos
Aunque la instalación sea sencilla, hay situaciones frecuentes. Aquí tienes soluciones rápidas sin dramas.
La tuerca no sale o está agarrotada
- Usa una llave de lavabo para ganar ángulo.
- Aplica lubricante aflojatodo y espera unos minutos.
- Si está muy oxidada, a veces conviene cortar el grifo viejo (solo si sabes lo que haces) o llamar a un profesional.
Gotea en la conexión del latiguillo
- Comprueba que la junta está en su sitio y en buen estado.
- Aprieta un poco más (sin pasarte).
- Si el latiguillo es viejo, cámbialo: muchas fugas vienen de ahí.
El grifo se mueve
- Aprieta la fijación inferior y verifica que la pletina está bien asentada.
- Revisa que la junta superior está bien colocada y el orificio no tiene restos que impidan el asiento.
Sale poca presión solo en ese grifo
- Limpia el aireador del nuevo grifo (a veces trae partículas del montaje).
- Revisa que los latiguillos no estén doblados o estrangulados.
- Comprueba que las llaves de escuadra estén abiertas del todo.
Cambiar un grifo de cocina es una tarea muy agradecida: con un poco de orden y revisando juntas y conexiones, puedes dejarlo perfecto en poco tiempo. Si aprovechas para renovar latiguillos y revisar llaves de escuadra, reducirás el riesgo de fugas y tendrás una instalación más segura. Si te interesa seguir mejorando el mantenimiento de tu cocina, en el blog tienes más guías prácticas sobre atascos, presión de agua, olores y pequeñas reparaciones para mantener la fontanería en buen estado.