La caldera no arranca al abrir el grifo
La caldera no arranca al abrir el grifo: causas habituales y cómo solucionarlo paso a paso
Cuando la caldera no arranca al abrir el grifo lo normal es que te quedes sin agua caliente de golpe y con la sensación de que “no hace nada”, aunque el display esté encendido. Este fallo suele deberse a un problema de detección de demanda de agua caliente (caudal insuficiente, sensor o microinterruptor), a una presión incorrecta, a una falta de gas o a algún bloqueo de seguridad. En muchos casos se puede identificar el origen con comprobaciones sencillas, sin tocar nada peligroso ni desmontar componentes.
En esta guía tienes un diagnóstico claro, de lo más fácil a lo más probable, para que sepas qué revisar en casa y qué señales indican que necesitas un técnico. También verás causas muy comunes como filtros sucios, aire en la instalación, cal en el intercambiador o fallos de la válvula de tres vías, y cómo prevenir que vuelva a ocurrir.
Comprobaciones rápidas y seguras antes de pensar en una avería
Antes de entrar en piezas internas, conviene descartar lo básico. Muchas veces el problema no está en la caldera, sino en el suministro, en la presión o en el caudal real que llega.
1) Asegúrate de que la caldera está en modo ACS (agua caliente)
En calderas mixtas, el selector puede estar en modo calefacción, apagado o verano/invierno. Revisa el panel y confirma que el modo de agua caliente sanitaria está activo y la temperatura no está al mínimo.
2) Comprueba si hay algún código de error o bloqueo
Si el display muestra un error, anótalo. A veces la caldera “no arranca” porque está bloqueada por seguridad. En algunos modelos basta con un reset, pero si el error se repite, no conviene insistir.
3) Revisa la presión del circuito (muy común)
En calderas murales, la presión del circuito de calefacción influye en el funcionamiento general. Si está demasiado baja, algunos equipos no arrancan o se protegen.
- Rango orientativo: en frío suele estar alrededor de 1,0–1,5 bar (puede variar según instalación).
- Si está por debajo, revisa el manómetro y, si sabes hacerlo, rellena con la llave de llenado hasta el rango recomendado por tu equipo.
Si no estás seguro de cómo rellenar o la presión cae constantemente, mejor no manipular y pedir revisión.
4) Comprueba el suministro de gas y la llave
Parece obvio, pero pasa. Verifica que:
- La llave de gas está abierta (palanca paralela al tubo suele indicar abierto).
- No hay cortes en la vivienda o en el edificio.
- Si tienes cocina de gas, comprueba si funciona para descartar un corte general.
La caldera no arranca al abrir el grifo por falta de caudal o detección de demanda
Esta es una de las causas más habituales. Para que la caldera encienda al abrir el grifo, necesita detectar un caudal mínimo de agua. Si el caudal llega flojo, la caldera no “se entera” y no activa el quemador.
Caudal bajo por filtros sucios o aireadores obstruidos
Si solo falla en un grifo (por ejemplo, el de la ducha o el fregadero) el problema puede estar en el aireador, el cartucho o el flexo. Limpia:
- Aireadores del grifo (cal y sedimentos).
- Filtro del flexo de ducha o del propio grifo (muchos lo llevan en la entrada).
- Si hay un filtro general de vivienda, revisa si está saturado.
Si el caudal es bajo en todos los puntos, es más probable que el problema esté en la entrada de agua, en un filtro de la caldera o en la instalación general.

Filtro de entrada de agua fría en la caldera (colador) obstruido
Muchas calderas llevan un pequeño filtro/colador en la entrada de agua fría sanitaria. Con el tiempo se llena de arena, cal o partículas (sobre todo tras cortes de agua). Resultado: baja el caudal y la caldera no arranca al abrir el grifo o arranca a ratos.
Este punto suele requerir desmontaje y es mejor que lo haga un técnico si no tienes experiencia, porque una junta mal montada puede provocar fugas.
Sensor de caudal (turbina) o microinterruptor averiado
Según el modelo, la caldera detecta el paso de agua con:
- Sensor de caudal con turbina (gira al pasar agua).
- Presostato/interruptor (detecta diferencia de presión).
Si el caudal es correcto pero la caldera no reacciona, puede que el sensor esté bloqueado por cal o directamente averiado. El síntoma típico es que no se enciende el icono de ACS o no cambia el estado de la caldera al abrir un grifo.
Otras causas frecuentes: cal, válvula de tres vías e intercambiador
Si la caldera detecta demanda pero no calienta, o arranca y se para, hay causas muy comunes relacionadas con incrustaciones o con el desvío del agua dentro del equipo.
Intercambiador de placas sucio o con cal (ACS irregular o fría)
En calderas mixtas, el intercambiador de placas transfiere el calor al agua sanitaria. Con agua dura, se puede obstruir por cal y:
- La caldera arranca pero el agua sale templada o fría.
- Arranca y se para por sobretemperatura o falta de circulación.
- Hay cambios bruscos de temperatura (duchas imposibles).
La solución suele ser limpieza/desincrustación o sustitución del intercambiador, trabajo de técnico.
Válvula de tres vías atascada (caldera “se queda” en calefacción)
La válvula de tres vías dirige el calor a calefacción o a ACS. Si se atasca, puede no enviar calor al agua caliente sanitaria aunque abras el grifo.
Señales típicas:
- Calefacción funciona, pero no hay ACS o sale fría.
- Al abrir el grifo, no cambia el comportamiento interno.
Problemas de encendido: electrodos, ionización o alimentación eléctrica
Si la caldera intenta arrancar (se oye ventilador o clics) pero no enciende, puede ser un fallo de encendido o detección de llama. Esto ya es terreno de técnico, porque implica gas y componentes de seguridad.
En casa, lo único recomendable es:
- Comprobar que hay corriente y que no ha saltado un automático.
- Hacer un reset si el fabricante lo permite.
- No abrir la carcasa ni manipular el circuito de gas.

Diagnóstico rápido: qué mirar según el síntoma exacto
Para resolver más rápido cuando la caldera no arranca al abrir el grifo, te dejo una guía práctica según lo que notes:
- No hace nada (ni cambia icono ni se oye nada): revisa modo ACS, caudal, filtros, sensor de caudal/microinterruptor.
- Hace intentos pero no enciende: puede ser gas, bloqueo, electrodos o seguridad; mejor técnico si se repite.
- Arranca y se para, agua templada: intercambiador con cal, caudal inestable, sensor sucio.
- Solo falla en un grifo: aireador/filtro del grifo o flexo; también cartucho del monomando.
- Falla tras un corte de agua: sedimentos en filtros, aire en la instalación, colador de entrada sucio.
Si puedes, prueba en dos puntos distintos (fregadero y ducha). Si en uno funciona y en otro no, el problema suele estar en el punto de consumo, no en la caldera.
Cuándo llamar al técnico y cómo evitar que vuelva a pasar
Hay situaciones en las que insistir en casa no compensa. Llama a un profesional si:
- La caldera muestra errores recurrentes o se bloquea constantemente.
- No hay gas, huele a gas o sospechas de un problema de combustión (cierra y ventila).
- Hay fugas de agua en la caldera o goteos en conexiones.
- El agua caliente sale a trompicones, cambia de temperatura o la caldera se para por seguridad.
- Vives en zona de agua dura y sospechas cal en intercambiador o sensores.
Para prevenir, suele funcionar muy bien:
- Mantenimiento anual y revisión de combustión y seguridad.
- Limpieza de filtros y aireadores tras cortes de suministro.
- Control de cal con sistemas antical si tu zona es dura (reduce averías en intercambiador).
- Revisar presión del circuito y vigilar si cae con frecuencia.
En la mayoría de casos, el fallo tiene una causa concreta y se resuelve sin dramas: o falta caudal por filtros/cal, o la caldera no detecta el paso de agua por un sensor, o hay un bloqueo de seguridad que pide revisión. Si sigues los pasos de comprobación y el problema persiste, lo más rápido es una visita técnica para dejar la caldera estable y evitar que el fallo vuelva justo cuando más la necesitas. Si quieres, en el blog tienes más guías prácticas sobre presión de agua, limpieza de filtros, cal y mantenimiento para alargar la vida de tu instalación.